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El Simbolismo Hermético y su relación con la Alquimia y la Francmasonería.

El Simbolismo Hermético y su relación con la Alquimia y la Francmasonería.
21 abril, 2016 Gerardo Peralta

Spiritus – Anima – Corpus

“Aprendamos comparando trasladándonos de un simbolismo al otro, y la luz se hará en nuestros espíritus”

Oswald Wirth

 

A manera de introducción, quisiera expresar que la opinión que se tenga sobre el hermetismo y la alquimia, así como la intención con la que se practique puede variar de persona a persona, pero el objetivo central siempre será no verle como una finalidad, sino como un medio por el cual a través de la disciplina y la experiencia adquirida lleve irrefutablemente a la iluminación, que no es otra cosa más que el estudio y comprensión de la ciencia suprema del universo. En otras palabras, se podría decir que consiste en viajar en el bólido del pensamiento cruzando el universo mismo a velocidades insospechadas, permitiendo la posibilidad a quien lo ostenta de renovarse cada vez a sí mismo.

Dicho lo anterior, me veo en la necesidad de aundar solo un poco en la historia para hacer énfasis de que no se trata de un libro escrito por un charlatán o que es un librillo más del montón, siendo en este caso la fuente de origen un aspecto determinante para darle el justo valor al contenido. Teniendo eso presente, Oswald Wirth maestro ocultista del simbolismo, discípulo del co-fundador de la orden cabalística de la Rosa-Cruz, Stanislas de Guaita al igual que del afamado mago y escritor Eliphas Levi, y que entre sus obras resalta la elaboración de escritos clásicos como“ El Simbolismo Astrológico”, sin dejar de lado la elaboración del Tarot de Wirth (que a su vez es explicado en “El Tarot de los Imagineros de la Edad Media”) respaldan el contenido de este texto que aunque pequeño de volumen es muy basto en conocimiento.

 

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Oswald Wirth

 

 Me resulta (junto a otros escritos de los cuales ya habrá tiempo para hablar) el A,B,C para todos aquellos que quieren iniciarse de alguna manera o familiarizarse con el significado de los símbolos usados tanto en la alquimia como su aplicación tal como lo demanda la tradición; o para quienes tienen previo conocimiento de las leyes herméticas es un apoyo considerable y siempre refrescante. Una de las grandes bondades de este libro, es que desglosa detalle a detalle textual y gráficamente su amplio temario de manera muy simple, llevando de la mano al interesado por los terrenos de la ideografía alquímica y la geometría filosofal, que si bien no da la clave de todas las interpretaciones dentro del simbolismo hermético, definitivamente despiertan los ideales que dormitan en nuestro entendimiento según la lógica de nuestras propias convicciones.

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Otra parte interesante de este libro es la aplicación de dichos símbolos en obras de arte, en específico el cuadro alquímico de San Mauricio de Reims, pintura que fue tildada de maldita por su alto contenido esotérico, y una vez más Wirth desglosa con lujo de detalle imágenes compuestas como el Vitriolo, el Fuego Filosófico, Rebis, y la Estrella del Macrocosmos por mencionar algunas, con la adición de referencias muy precisas del tarot, dando al lector un panorama mucho más amplio y aplicado que en capítulos anteriores. A medida que se avanza en la lectura se experimenta una sensación de estar en contacto constante con algo que está fuera de nuestro alcance pero siempre con esa justa medida de comprenderlo todo a la vez y es ahí donde el estudiante tiene que apoderarse de la sabiduría hermética con el sudor de su frente y cruzar el umbral de la desesperación y la debilidad ya que los capítulos venideros abordan temas como la medicina oculta y las nociones elementales del hermetismo como tal.

En resumen, podría entenderse que el conocimiento hermético es sólo para una pequeña élite, entendiéndose por élite (a este nivel) quien abandona para siempre su condición de terrestre, para convertirse en hombre estelar, ya que el vulgo por el contrario, lo menosprecia, haciendo valer las palabras de Jesús: “no le arrojen perlas a los cerdos”.

 

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