El Verdadero Lado Oscuro de Luis Buñuel

El Verdadero Lado Oscuro de Luis Buñuel
8 agosto, 2017 David Basilio

Dentro de la larga filmografía del cineasta nacido en Calanda podemos reconocer 3 etapas primordiales: los inicios surrealistas, que no son y nunca serán su contribución al imaginario cinematográfico. Segundo, su exilio en México, esta sin duda es la parte más mediocre del cineasta, que si bien dio fruto a algunas piezas sobresalientes y otras de culto, no llegó a canalizar el poderío creativo que lo identifica; cuando se le cuestionaba sobre sus películas hechas en nuestro país, él contestaba: “de algo hay que vivir”. Películas por encargo, un mero trámite. Pero no fue su incapacidad como creador sino la capacidad de los productores para coartar las habilidades de un artista sometiéndolo a guiones asquerosos con demasiados tintes nacionalistas. Y por último tenemos su época dorada en Francia, donde construyó los tremendos golpes cinemáticos a la absurda y detestable burguesía.

Existen dos films que enlazan su estancia en México con producciones internacionales, estos son sin duda 2 joyas relegadas al olvido por sus temáticas siniestras, demasiado radicales para una época mojigata e hipócrita. Estos largometrajes son: Cela s’appelle l’aurore (1956) y The Young One (1960), acusadas por la crítica como piezas menores e impersonales lejos del estilo buñueliano; esto es totalmente falso.

 

 

La reclusión espacial es una característica fundamental del cine de Luis Buñuel, y en estas dos historias es un punto en común. La primera de ellas fue una producción franco-italiana que marcaría su regreso al viejo continente y se convertiría en una de las favoritas del director. Buñuel desarrollaría la historia en la alejada isla de Córcega, con un screenplay basado en la novela homónima de Emmanuel Roblès, la adaptación fue hecha por Jean Ferry, escritor surrealista y fundador del Colegio de Patafísica.

Nos encontramos con una historia de amor sí, policía no, tal como lo describe el director, tenemos 3 personajes principales: el Doctor Valerio, Clara (la amante) y Sandro un obrero que será el detonador mortal. Cela s’appelle l’aurore es el nido de la maldad y la violencia, un universo realista donde el bien y el mal coexisten sin entrometerse el uno con el otro. De principio a fin la muerte nunca desaparece, la escena inicial muestra a unos niños destrozando cangrejos a palazos, mismos que juegan a ejecutar niños, el maltrato animal está presente todo el tiempo mostrando un lado salvaje que parece natural. El hambre y la pobreza parecen justificar el comportamiento atroz de los hombres, ¿cómo juzgar como mala la violencia si es la única salida para sobrevivir?

 

                

 

Tras una discusión entre Valerio y su esposa, esta decide dejar la isla por un tiempo dejando el destino de su matrimonio en stand by. A continuación una de las escenas más brutales que he visto en toda la filmografía de Buñuel y que establece la esencia de todo el film; el doctor es llamado de urgencia para atender a una niña que fue violada por su abuelo, cuando llega para atender a la niña de unos 5 años, se encuentra con Clara, una hermosa, moderna y burguesa mujer que acaba de perder a su marido, es amor a primera vista, se miran, se desean y dejarán todo para satisfacer ese deseo; una violación infantil da fruto a un amor verdadero.

 

 

A partir de este punto la historia revela la mezquindad de la clase dominante que solo puede producir enfermedad, sufrimiento, locura y muerte. La película es simple, no hay cambios bruscos de la realidad ni rastro alguno de espectacularidad, pero que más buñueliano que la ruptura de las creencias moralistas; derrumba los votos religiosos del matrimonio, se mofa discretamente de la imagen de Cristo, la traición, el abuso de poder y la venganza no cesan, hombres que a través de la maldad se logran canonizar como santos.

 

Como siempre el director se enfrentó con adversidades por su insurrecta personalidad; al termino de la filmación Ferry escribió al productor para que quitara su nombre de los créditos, acusando a Buñuel de convertir una escena sublime en otra de zapatos, sopa y trivialidades. Otro incidente, que solo de viva voz del cineasta es posible conocer, fue su ruptura con la familia del poeta Paul Claudel, en un par de escenas se ve la obra y se cita la poesía de dicho autor relacionándolo con un agente de policía, haciendo alusión al pasado nacionalista y pro fascista de dicho escritor que lo llevaría a ser expulsado del movimiento surrealista. El director recibió una carta de la hija de Claudel donde decía: “Monsieur, he visto el innoble film en el que usted profana la memoria de mi padre. Nada puedo hacer legalmente contra usted pero sirva esta carta para expresarle mi desprecio.”

 

 

Por último, Eric Rhomer realizó una de las críticas mas ensañosas de todas donde escribía que Buñuel se empeñaba en derribar puertas abiertas desde hace mucho tiempo, y que tenía una petite place en la historia del cine como colaborador de Dalí en la Edad de Oro y como representante del cine mexicano. Y concluía: “Muy pocas Cosas”. Bien puede ser que esta desdeñosa palabrería del cineasta intelectualoide francés, fueran producto de su primer acercamiento con Buñuel, que en aquel momento se presentó diciendo: “Tengo el gusto de saludar a un fascista”.

 

 

The Young One es una de las dos películas habladas en inglés que dirigió Buñuel, la segunda es Robinson Crusoe, y es la otra cara perdida de su obra: racismo, muerte y violación infantil nuevamente. Uno de los films más personales del español que fue filmado en la costa sureña de Estados Unidos, aquí nuevamente la historia se desarrolla en un espacio de confinamiento donde solo viven 3 personas; el abuelo, su nieta y el guardian del coto de caza, quienes rara vez reciben la visita del párroco del pueblo. Tras la muerte del anciano, el cuidador de nombre Miller (Zachary Scott ), quiere deshacerse de la joven que solo representa un estorbo, este le compra un vestido, medias y zapatos y piensa dejarla al cuidado de la iglesia, pero después de verla en la funda de mujer cambia de parecer, su lasciva mirada da inició al plot que se escurre entre el deseo sexual por la niña y la llegada de un intruso negro a la isla desierta.

 

 

Traver es un clarinetista que se ve forzado a huir del pueblo tras ser acusado falsamente de violación por una mujer blanca y rica, a su llegada lo recibe la joven quien lo ayudará en su huida. El conflicto comienza cuando el guardián que es explícitamente racista lo descubre e intenta matarlo. Existe una escena donde ambos personajes tienen que luchar cuerpo a cuerpo, el negro gana y le perdona la vida a Miller; esta pelea fue real, el actor Bernie Hamilton (Traver) perdió la mente y lo tomó muy en serio obligando a la producción a tranquilizarlo.

El film no es pro racismo ni anti racismo, esto es interesante, ambos personajes tienen un rastro de humanidad que evita poder juzgarlos, no hay bien ni mal absoluto en la historia, hábilmente deja atrás la anticuada postura de favorecer al desvalido.

 

 

The Young One está permeada todo el tiempo por el deseo y la lujuria que desata la ingenuidad de una niña que no conoce las bajas pasiones que encierran los adultos, ambos personajes, el negro y el blanco sufren por la carne infantil, Miller que durante todo la película desea satisfacerse con ella y Traver que lucha por contenerse y no trasgredir su pureza.

Si bien no existe violencia explicita, o escenas perturbadoras que involucren a los actores, este factor se restituye usando animales, muy al estilo de Buñuel, casi al final podemos entender que por fin Zachary Scott logra su cometido, no lo vemos pero en lugar de ello se nos presenta una escena antes, a un tejón asesinando gallinas, bastante simbólico como su estilo lo dicta. La violencia, muerte y erotismo en la historia se expresa con la naturaleza animal donde la vida se juega todos los días.

 

 

Este aspecto que prevalece en muchas de sus películas como en La Edad de Oro, Los Olvidados o Viridiana, donde se insertan escenas agresivas de animales para enmarcar un acto erótico, Buñuel afirma que es circunstancial y que existen por asociación, esto lo explica de la siguiente forma: “Es por el sentimiento eterno de que el amor y la muerte van unidos. Para mí, la fornicación tiene algo de terrible. La cópula, considerada objetivamente, me parece risible y a la vez trágica. Es lo más parecido a la muerte: los ojos en blanco, los espasmos, la baba. Y la fornicación es diabólica… el acto sexual es una especia de muerte. Por lo demás, hay muchos insectos y arácnidos que mueren después del coito…”

Cela s’appelle l’aurore y The Young One representan el universo más oscuro de Luis Buñuel, películas que comparten argumentos donde se utiliza como mecha temas controversiales y atroces: racismo y violación infantil. Dos películas que nunca figuran en las conversaciones sobre el arte cinematográfico del director aragonés, dos piezas transgresoras que no debes dejar de ver si te consideras fanático de este director.

 

The following two tabs change content below.
David Basilio

David Basilio

David Basilio

Latest posts by David Basilio (see all)

David Basilio