Entrevista con Jeff Chang, autor del libro “Generación Hip-Hop”

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Una de las formas más eficaces y divertidas de entrarle a un género o movimiento es la experiencia de la documentación, ya sea visual o como en este caso, literaria. La cronología de una buena investigación siempre se deja notar y “Can’t Stop Won’t Stop” publicado en español por Caja Negra Editora como “Generación Hip-Hop” es un material fidedigno y perfectamente desarrollado a través de 20 años de inmersión en la cultura del género, detallando las diferentes disciplinas que la nutrieron como el Djing, el MC, los B boys & girls y el graffiti. Algo real y auténtico nacido en el Bronx se estaba exportando a todo el mundo.

Seiscientas hojas de un recorrido que inicia con las conexiones jamaiquinas y las pandillas de Nueva York, como The Ghetto Brothers, The Skulls y The Black Spades, pasando por los incendios masivos en Harlem y Watts, la creación de los grupos militantes afroamericanos y puertorriqueños; Black Panthers y Brown Panthers, hasta la llegada de DJ Kool Herc, Afrika Bambaataa y Grandmaster Flash para cerrar las primera trinidad. De acá nos potencializamos con Public Enemy y la cara política del hip hop llegando a la violencia del Gangsta Rap, un reflejo de la agresión racial que en los Estados Unidos estaba explotando cada vez más fuerte en los oídos de los policías y la juventud de los EEUU.

Obsesivo y detallado trabajo artesanal que no deja huecos en los años que atraviesa, analiza el peso del primer disco de De La Soul “3 Feet High and Rising” teniendo como contrapunto la llegada de NWA o el intento de Malcolm McLaren y Vivienne Westwood de explotar y lucrar con el sonido y la estética del hip hop, sin olvidar los coqueteos de The Clash y el rap en su tema “Magnificent Seven” y otros elementos que le dan el toque de Biblia a este documento creado por uno de los fundadores y el director del legendario sello discográfico Soleside.

Jeff Chang tiene descendencia china y hawaiana, se mudó a los Estados Unidos para realizar estudios universitarios y en la facultad tomó mano de la estación de radio del campus , fue allí donde se formó un crew de DJs y productores que estaba a punto de cambiar las reglas del juego: Blackalicious, Lateef The Truth Speaker, Latryx y Dj Shadow. Chang ayudó a impulsar las carreras de todos ellos, sin embargo, el sello se desarmó y posteriormente todo el crew, sin incluir a Jeff, se consolidó como Quannum Projects. 

A continuación te presentamos la charla que tuvimos con el autor de “Generación Hip-Hop”, Jeff Chang, uno de los especialistas más sobresalientes en el estudio de este género y su periferia.

    

POV – ¿Cómo fue que terminó el sello Solesides?

JC – ¡Ahhh!, Solesides, (risas) OK, el sello inició oficialmente en 1992, conocí a los chicos año y medio antes, el material que se editó durante 1992 y 1994 nos dio mucha atención, estaba el disco de Blackalicious y el split de Dj Shadow con Lyrics Born, que en aquel entonces se llamaba Asia Born, algunas empresas trataban de firmarnos, lo que sucedió fue que no podíamos hacer los tratos que pensábamos hacer ya que dichas empresas no permitían que conservaramos los derechos de los masters y claro, eventualmente nos vimos ajustados de dinero y se hizo evidente que si seguíamos con el sello no se llegaría al éxito.

Individualmente era otra historia, los artistas tenían oportunidad de firmar con majors labels y eso podría funcionar para sus carreras, en este caso yo no tenía mucho que hacer en el crew.

Fue muy duro para ellos y para mi, básicamente me dijeron que el sello se disolvía, la historia es un tanto épica… Teníamos reuniones anuales cerca de la época de navidad y Lateef The Truth Speaker tenía un amigo de su familia que le permitía usar una casa ubicada en lo alto de las montañas, maneje ese día hacía la sima a través de una fuerte tormenta de invierno, llegando a lo alto estaba nevando, tenía muchísimo frío y estaba mojado, coloqué mal las cadenas en los neumáticos, el auto comenzó a derrapar y dar vueltas hasta tener un accidente en medio de la tormenta de nieve, cuando al fin logré llegar, todo el mundo estaba muy callado, cenamos con un silencio extraño e inusual y al terminar me dijeron, tenemos que hablar, fue cuando me quebré ; era el final de Solesides.

Lo que pasó después fue genial para todos. Blackalicious firmó con MCA, se formó Quannum Projects con ayuda de inversores externos, Lyrics Born (Tom Shimura) tuvo la oportunidad de lanzar sus discos y al mismo tiempo seguir manejando un label independiente, Dj Shadow obviamente editó muchísimos más discos y colaboró con todo el mundo hasta llegar a lo más alto y para mí fue regresar a escribir, así comencé a trabajar en Cant Stop Wont Stop “Generación Hip Hop”.

Fue un sello colectivo independiente y tratamos de descifrar cómo mantener la amistad y llevarla al terreno de un lenguaje legal, situaciones como firmar contratos entre nosotros era muy estresante, tuvimos mucha tensión entre todos y fue realmente muy duro, era obvio que necesitaban a alguien más, una persona que tuviera más distancia, que se encontrará lejos de la amistad y con más experiencia en hacer negocios de la que yo tenía, y claro, tener conexiones que les permitiera llegar a otros niveles.

POV – Cuéntanos un poco más sobre la formación de Quannum Projects

JC – Quannum tuvo un distinto enfoque al de Solesides, las conecciones que logró Shadow gracias a su gran éxito con el sello MCA les permitió construir una fuerte relación con la industria y sus seguidores, tener más oportunidades de ser firmados y de lanzar su música en las ligas mayores. Eran los fundadores del Solesides sin mí en en una nueva encarnación del colectivo, y les fue muy bien.

Quannum crew 1999

POV – ¿Y tu pasión por el hip-hop cómo empezó?

JC – El primer rap que escuché en mi vida fue “Rapper’s Delight” de Sugar Hill Gang en 1979, crecí en Honolulu y como bien sabes el disco estaba en todas partes y todos los chicos del high school conocían la letra, yo también la aprendí. Después conocí el graffiti y me convertí en tagger y realmente me metí en ello, comencé a investigar y aprender más sobre el hip hop con todas estas películas que menciono en el libro: “Breakin’” (1984) de Joel Silberg, “Beat Street” (1984) de Stan Lathan y en especial, “Wild Style” (1983) de Charlie Ahearn y “Style Wars” (1983) de Tony Silver, las cuales circulaban entre mis amigos del graffiti, estas dos últimas sellaron mi trato con el hip hop.

Ví “Wild Style” con mi hermano menor y con otro joven que se convertiría en  uno de los más famosos graffiti writers provenientes de Hawái: Katch 1, yo era amigo cercano de una gran parte de los graffiteros de la isla, después entré a la universidad, me mudé a California y me involucré con la estación de radio de la escuela y a través de eso pude mezclar y sumergirme en toda la escena subterránea, fue aquella época donde Hammer comenzaba a hacer DJing en fiestas caseras, toda una serie de aristas estaban emergiendo. Fue por medio de esa misma estación de radio que conocí a las personas con las que posteriormente formaría Solesides.

POV – “Generación Hip Hop” es uno de los estudios más completos y obsesivos de la arqueología del género, ¿cómo concebiste la idea del libro?

JC – (Risas) Sí estaba obsesionado, la idea fue concebida literalmente regresando de la montaña, el carro estaba en un pésimo estado, no tenía idea si podría llegar a casa y sentado frente al volante me decía “wow ya no tengo Solsides pero tengo todo este amor por el hip hop, ¿qué voy hacer con él ?” y sabía un montón de historias y datos de personas de las que nadie había escrito todavía, conocía muchísimos artistas de la escena y pensé en una forma de colocar todo junto y así encontré la semilla de “Generación Hip-Hop”. Desde ese momento, me tomó tres años obtener un contrato y me tardé otros cuatro años en terminar de escribirlo, es lo que se dice del primer libro de un autor, se tarda toda una vida en completarlo. Hay mucha de mi historia en ese libro y realmente fue un documento que escribí para una audiencia muy particular, mi crew de Solesides, me siento muy afortunado puesto que el libro ha encontrado su camino y le ha encantado al público.  

POV – ¿La edad y fecha de nacimiento de Afrika Bambaataa continúa siendo desconocidas como lo mencionas en tu libro?

JC –  No lo sé, es muy interesante ahora que muchas cosas están saliendo a la luz acerca de los early days de Bambaataa, ahora comprendo porque fue tan misterioso todo. Actualmente estoy reescribiendo el libro y con mis editores discuto sobre qué tratamiento darle a la sección de Bambaataa. Para mí, ese momento de imaginar a Bambaataa y su papel que desempeñó creando a la Zulu Nation y mover el hip-hop fuera del Bronx y el gang warfare (guerra de pandillas) hasta esta nueva subcultura juvenil lo hacen pieza clave.

Es y fue muy diferente a Kool Herc, Herc es un personaje magnético, llena la habitación donde se encuentre con su personalidad y su voz, ya que habla muy fuerte (risas), Bambaataa por otro lado no susurra pero si habla en un tono muy bajo, para charlar con él es necesario acercarse, a lo que voy es al contraste entre ambos, Herc es un libro abierto y Bambaataa tiene muchos secretos, como su nombre y fecha de nacimiento, que hoy me parece más enigmático que cuando escribí de él, no sabes qué esperar, hace un tiempo dijo que estaba buscando una persona para escribir su biografía, tendremos que esperar y ver que sucede.

Jeff Chang, Bambaataa y Rickey Vincent del programa THE HISTORY OF FUNK en KPFA Radio

POV – ¿Qué similitudes podemos encontrar entre Afrika Bambaataa, la Zulu Nation y Sun Ra y la Intergalactic  Arkestra? Ambos personajes afroamericanos inmortales que se valieron de la ficción.

JC – Me parece que la comparación se hace a partir del afrofuturismo, corriente donde la ciencia ficción negra se adentra en distintos planteamientos y cuestionamientos de su presencia en el universo, la parte musical de esta ficción se desarrolla ampliamente en el libro del artista Kodwo Eshun “Más Brillante que el Sol”. La experiencia de la esclavitud que anima a una gran cantidad de visionarios artistas negros a desarrollar alternativas históricas que desacreditan la antropología y sociología occidental es un tema increíble.

En Sun Ra & The Arkestra lo podemos ver con su serie de acciones y eventos donde la idea es estructurar una realidad alternativa a través del cuerpo sonoro, esto se aplica con facilidad al afrofuturismo, en Bambaataa es distinto, ya que fue inspirado y educado como hampón y pandillero, por eso se inclina a crear otro tipo de experiencia para la gente joven, negra y latina del Bronx, pero no creo que conscientemente tuviera la idea de estar armando una realidad alternativa, pienso que teniendo acceso a todos estos símbolos e ideas de la cosmología, él y sus camaradas modularon una nueva manera de setear las reglas en la era del caos social. A través de la Soul Sonic Force y la Zulu Nation, esta última siendo una organización con principios y reglas tomadas del modelo de pandillas, sí se creó una accidentada realidad alternativa, era una experiencia más inmersiva que lo que representa una banda como la de Sun Ra donde se puede entrar y salir sin problemas, en una pandilla no es tan fácil, sabes a lo que me refiero…  y digo esto porque quiero dejar clara la diferencia, porque pienso que el afrofuturismo tiene una idea muy elevada pero al llegar al punto de lo que sucedió específicamente en la historia del hip-hip estamos hablando de cosas totalmente distintas.

POV – La música afroamericana continúa creciendo y desarrollándose en nuevas formas y texturas ¿cuál es tu opinión de proyectos como Death Grips o artistas como el difunto Rashad?

JC – Claro, ambos son parte de la historia de la música negra de vanguardia, Death Grips en muchas formas nos recuerda cómo lidiar con la masa, la violencia, los sueños y pesadillas, ellos crearon una identidad sónica con todo eso, y es algo que admiro mucho en DG, es hip-hop con tempo variable, una decisión consciente de “no tratamos de pertenecer a ninguna escena, vamos a realizar estos agresivos movimientos y nos desplazaremos hacía aquella dirección y la gente puede venir si se le antoja” y de alguna forma consciente crean su estética, a diferencia de Rashad. Pero antes de Rashad estuvo J Dilla, otro personaje interesante que inició como una de las promesas del hip hop, desde finales de los noventa trabajó y apoyó a todo el ecosistema de nuevos artistas de Detroit, Dilla se convirtió en el peso pesado de las innovaciones en la música negra hasta su muerte en 2006, allí es donde entra Rashad.

Rashad… ¡Dios! ¿qué estaría haciendo en este momento si estuviera vivo? Su sonido y su influencia fue seminal y vital para muchos productores alrededor del mundo, es decir, Rashad viene de una escena muy específica, él desarrolló su estética a partir del movimiento Footwork, buscando y provocando los límites de lo que ese sonido podía ofrecer, lo que lo llevó a implementar una gran variedad de innovaciones.

Podría hablar de música por horas… (risas)

DJ Rashad

POV – Y de los géneros polémicos como el Mumble Rap y la Drill Music que supuestamente están retornando a la juventud a las pandillas ¿cuál es tu opinión?

JC – Primero que nada, nunca he sido de la idea de que la música generé pandillas, creo que la música tiene la capacidad de expresar lo que está sucediendo en la juventud, las cosas que pasan existen desde antes que fueran raperos y la atención y el ruido que consiguen estos géneros sí es notorio pero se encuentra a nivel escenario, claro siempre existirán los copycats que salen a imitar lo que ven y escuchan, pero me parece que la controversia inició por la delgada línea entre el performance y la realidad, esto genera conflictos cuando el contenido musical se enfrenta a policías y abogados que interpretan el rap como si fuera una verdad absoluta o una confesión, solo el artista sabe cuánto de lo que dice en su performance es parte de su vida real. Definitivamente no es la música lo que ha conducido a la violencia, la música solo es un aftereffect de ello.

POV – ¿Planeas escribir una continuación de “Generación Hip Hop”, un panorama que abarque hasta los días actuales, 2001 – 2018 ?

JC – Bueno, con la nueva versión del libro que como te comenté estoy escribiendo, me queda claro que tengo que crear una nueva área donde se pueda expandir la historia hasta nuestros tiempos, este material estoy pensando en lanzarlo con dvds que complementen la historia del hip-hop con una brillante forma de narrar la historia, la editorial y yo nos estamos figurando abarcar del 2001 al presente contemplando el ascenso y caída de la industria musical, el protagonismo de la mujer en el hip-hop, especialmente la corriente feminista, la globalización del género y la creación del movimiento Black Lives Matter (#BLM) y su relación con el Hip-Hop. Esos son los temas que estoy desarrollando en estos momentos.    

POV – ¿Cuál es tu top tres de discos?

JC – ¡Eso es muy complicado! Pero sin duda “Death Certificate” (1991) de Ice Cube estaría en el número 1, es decir “Generación Hip Hop” inició realmente como un libro sobre “Death Certificate” porque me causaba reacciones muy intensas, así que me decidí a escribir acerca de él. Conforme avancé en el texto me aleje de ese tema pero aún considero que el beat central del libro es la parte de Ice Cube.  

Toda la música de De la Soul ha estado presente en mi vida y en especial el “3 Feet High and Rising”, un disco que analicé durante mucho tiempo ya que trataba de descubrir porque nos impactó tanto a mi y a mis amigos.

También tuvimos una gran influencia de Freestyle Fellowship, su sonido y el de De La Saoul fueron proyectos fundamentales para biselar la estética de Solsides, una estructura que Dj Shadow, Blackalicious, Lyrics Born y Lateef retoman y desarrollan. Con Freestyle Fellowship se genera una vibra muy particular sobre todo en vivo, llevan la intensidad del MC a niveles sorprendentes, actualmente continúan con esa misma energía y si alguna vez los has visto en vivo sabes de lo que hablo.

Sí, esa sería mi lista, al menos por hoy: 1 “Death Certificate”, 2 toda la música de De la Soul y 3 los dos primeros albums de Freestyle Fellowship.