Godspeed You! Black Emperor en el Festival Aural 2017

Godspeed You! Black Emperor en el Festival Aural 2017
19 diciembre, 2017 Omar Carapia

El Sendero del Emperador Negro

 

El pasado miércoles 1e de diciembre, dio inicio una de las celebraciones más esperadas del año, el Festival Aural 2017 de la CDMX, que a pesar de haber sido postergado y re-agendado debido a la catástrofe que vivió la ciudad, el cartel pudo conservarse en su mayoría intacto y arrancó con uno de sus platos fuertes; un estandarte de la música canadiense y una de las bandas más añoradas por el público nacional: Godspeed You! Black Emperor. Misteriosa y hermética, esas son las primeras palabras con las que podría definir una agrupación como G.Y.B.E. quienes aún después de haber recibido una gran aceptación en todo el mundo, en los últimos años habían permanecido intermitentes bajo una neblina que han creado a lo largo de su carrera.

En sus comienzos G.Y.B.E. estaba integrado por Efrim Menuck, Mauro Pezzente y Mike Moya quienes desde el principio se postularon como individuos anárquicos y asociales, esto probablemente para definir su postura política ante el panorama musical. El nombre es un tributo al documental en blanco y negro ゴッド スピード ユー! que se podría pronunciar algo así: Goddo supiido yuu! Burakku emparaa, en el cual, Mitsuo Yanamigachi cuenta la caótica vida de una banda de motociclistas en los años 70, los temidos Emperadores Negros.

 

Godspeed You! Black Emperor / Foto: Mario Hernández

 

El sonido de Godspeed You! Black Emperor ha cambiado mucho desde su primer álbum, aún desconocido para muchos, una joya low-fi que solo fue lanzada en cassette, en él podemos escuchar ambientes lúgubres y abstractos, una especie de folk obscuro a base de guitarras y voces que evoluciona con la aplicación de field recordings, distorsiones y sonidos que no está claro de donde vengan pero que te hacen pensar que tu sistema de audio tuvo un corto circuito. Al tener el numero 3 como un eje cosmogónico en su alineación, solo 33 cassettes fueron lanzados de manera independiente en el año de 1994, convirtiéndolo en una leyenda que para muchos podría ser una gran mentira, existen datos que nos dicen que 35 personas lo tienen en el mundo, pero nunca se ha vendido uno por plataformas como Discogs.

La banda se consolidó con nueve integrantes fijos para finales de 1998, un año después del lanzamiento de su segundo álbum, ahora ya en Constellation, el sello que los acogería hasta la actualidad. A esto se le debe el gran crecimiento de la banda, ya que los llevó a escenarios cada ves más grandes y respetados, esto junto a la producción de álbumes como: Slow Riot For New Zero Kanada EP (1999), y los discos dobles Lift Your Skinny Fists Like Antennas To Heaven (2000) y Yanqui U.X.O. (2002). En 2003 la banda entró en un período de hibernación.

 

Godspeed You! Black Emperor / Foto: Mario Hernández

 

Después de 6 años de inactividad deciden regresar a los escenarios gracias al festival ATP (All Tomorrow Parties) y al año siguiente, casi 10 años de no lanzar un disco, aparece “Allelujah! Don’t Bend! Ascend!” un disco que le dice al mundo que el emperador no ha muerto, simplemente estaba dormido. Su último disco Luciferian Towers es una epopeya que nos habla de cómo han podido conservar su sonido a través de los años y del porqué G.Y.B.E. es un parteaguas para comprender el sonido de otras bandas rezagadas bajo la etiqueta del “Post-Rock”.

 

Godspeed You! Black Emperor / Foto: Mario Hernández

 

La noche prometía ser el día más memorable del año entre los fans, que después del largo descanso que la banda tuvo, muchos pensaban al igual que yo, que no iba ser posible recibir en casa a los integrantes del fenómeno canadiense. Las luces se apagaron y con más de la mitad del Salón Corona lleno arrancó la primera banda del line up: Tajak. Este power trio originario de Baja California nos ofreció un warm up lleno de distorsión y psicodelia, los ritmos que iban del stoner al shoegaze colocaron al público en un modo de expectativa y euforia.

 

Carlos Marks / Foto: Mario Hernández

 

El segundo acto no tardó en aparecer, el cuarteto de música experimental Carlos Marks sorprendió a muchos de los asistentes con su fusión folk. Al escucharlos lo primero que se me vino a la mente fueron bandas como Gong, quienes recolectaban escalas orientales y ritmos del mundo añadiéndoles la locura progresiva que los hizo memorables. No es común encontrar bandas que además de contar con ese virtuosismo en la ejecución de sus múltiples instrumentos también puedan ser destructoras de estándares en la composición. La banda liderada por Misha Marks está en una época de consolidación y madurez artística, y eso se ve reflejado en el escenario.

 

Carlos Marks / Foto: Mario Hernández

 

Godspeed You! Black Emperor / Foto: Mario Hernández

 

La noche llegó a su punto climax, al principio fue extraño ver a los miembros de G.Y.B.E. seteando sus propios instrumentos, todos pensaríamos que al ser una banda de ese calibre el stage manager y los roadies tendrían todo controlado, creo que esto solo habla de la exigencia de cada integrante con su instrumento y lo complicado que es tener una alineación de 2 bateristas, 2 bajistas, 3 guitarristas y un violín. Con un intro drone de 5 min empezó destapando los oídos de la audiencia y poco a poco los integrantes del emperador negro fueron saliendo al escenario siendo el último Efrim Menuck, tratando de imponer su postura como líder de la banda. Los canadienses no hicieron esperar al público y rápidamente comenzaron su show mostrando material de sus últimas producciones, las cuales muestran un G.Y.B.E. más alegre y dinámico, escalas mayores le dan ahora un color más jovial y menos oscuro pero que nunca pierde la esencia atmosférica y expansiva que los caracteriza, en algún momento la vibra es tal que se siente incluso como bandas japonesas del calibre de ROVO.

 

Godspeed You! Black Emperor / Foto: Mario Hernández

 

Los visuales reflejaban perfectamente el espíritu renovado de la banda, la palabra “Hope” no tardó en hacerse notar, la gente lo sentía y para cuando el punto más álgido de su introducción llegó a la melodía principal del tema Bosses Hang, el emperador tenía a sus súbditos comiendo de la mano. Nadie esperaba tanto poder por parte de los 8 canadienses que hacían vibrar hermosamente un venue con mala reputación sobre su acústica como lo es el Salón Corona. En lo personal quedé sorprendido con la actuación de Sophie Trudeau, la mujer no paró como si se tratase de una loopeadora humana, su violín alcanza niveles divinos y es el arreglo más notable en muchas de las piezas, es quien realmente le otorga el sonido orquestal al ensamble.

 

Godspeed You! Black Emperor / Foto: Mario Hernández

 

En mitad de la presentación un noveno miembro subió al escenario, un saxofón barítono que acompañó las piezas western a mitad de la presentación, aquí la improvisación y la experimentación fueron piezas claves que nos llevarían a la cima, el momento más épico para la mayoría de los fans cuando la banda tocó “Moya”, un clásico de ese sonido Post-Apocalíptico que todos esperaban y el cual brilló como nunca dentro del corazón de los mexicanos que aún tienen el estigma marcado del sismo que sacudió nuestro territorio este año.

 

Godspeed You! Black Emperor / Foto: Mario Hernández

 

Después de un increíble show de hora y media (con todo y encore) Efrim Menuck de pronto se puso de pie y dejó el escenario marcando el final del show, los músicos salieron uno por uno dejando los efectos de algunos instrumentos prendidos creando una neblina de despedida que los permitiera salir. En definitiva, fue un show para recordar y analizar, y es que son estas bandas las que aún valen la pena ver en vivo, aquellas que han sobrevivido a la era digital conservando esa alma tan orgánica que los caracteriza.

 

Godspeed You! Black Emperor / Foto: Mario Hernández

 

Godspeed You! Black Emperor / Foto: Mario Hernández

 

Godspeed You! Black Emperor / Foto: Mario Hernández

 

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