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“Más brillante que el sol” – Exploraciones en el afrofuturismo sónico

By in Audiodrome, Música

De los documentos que exploran y clasifican la música negra realizando crónicas sobre sus orígenes, evolución, y clímax no existe nada parecido a “Más brillante que el sol” de Kodwo Eshun. Traducido por primera vez al español por Caja Negra Editora se trata sin lugar a dudas de una de las entregas más tremendas del 2018. Originalmente fue lanzado en 1998, y fue la herramienta del autor para analizar los nodos que conjugaron la afro ficción protagonizada por los profetas que construyeron la cara B de la afro-cultura sónica y su inminente relación con las máquinas y la mutación del tiempo y el espacio.  

Trans-Afro-Express:   

Inicia desacreditando las teorías más ortodoxas de la música afroamericana retomando escuelas de pensamiento afro-extremistas y dejando de lado nombres como King Tubby o Kool Herc, para enfocarse en iconos que apuntaron a estelas lejos de la calle o la pertenencia sociocultural africana, artistas que se colocaron en el centro del universo como Alice Coltrane, Pharoah Sanders, George Clinton o Sun Ra, quien viajó lo suficiente para modificar el pasado y futuro de su afro-ficción y no limitarse por los bordes de su condición social, para después tomarse la molestia de regresar a nuestra “realidad” como mensajero/deidad protector de una fuerza extraordinaria (su sonido) más allá del dinero y el racismo, un clímax caótico y estridente rodeado de feedback que estimula la conexión entre mundos espirituales, la satisfacción de ser uno con la Arkestra, el Moog y el universo.  

Kodwo nos introduce sin dejar cabos sueltos a George Clinton y sus proyectos gemelos Funkadelic y Parliament, nos explíca cómo ambos se canonizaron con las vibraciones de la “Supergroovalisticprosifunkstication” el molde maestro para funkear tonos, máquinas, cuerpos y mentes. Clinton reescribe su historia con la hyper funkadelisación y el uso metódico del groove, sus proyectos colocaron especial atención en las frecuencias de la percusión y el bajo y el poder de los mismos sobre el cuerpo humano.   

Por otro lado, Eshun mapea las posibilidades que surgen y el impacto en la línea del tiempo de la Phono-ficción; los overdubs y re -mezclas que realizó Alice Coltrane encima del material incompleto que dejó John Coltrane se convirtieron en grabaciones denunciadas por la crítica como injurias, sabotaje y profanación de un trabajo “puro”, acusándola de sacar ventaja de ello. Hoy los materiales «Cosmic Music (1968) e Infinity (1972)» son considerados pioneros del mixing y el edit, obras maestras de la afro-ficción más elevada, el diálogo entre dos espíritus que se encuentran en distintos planos astrales donde la música actúa como método de comunicación interdimensional y el amor ópera como la única verdad absoluta del jazz a través de la mesa de mezcla que abre las puertas del mundo Alien.  

En “Más brillante que el sol “ la palabra “alien” es un acortamiento del término “alienación” que nos lleva de la segregación absoluta al racismo de clóset que la comunidad afroamericana vive desde que “coexiste” con el hombre blanco, los conceptos son comprimidos en una palabra que nos auxilia a digerir el mundo alienígena y su variedad de Unidentified Flying Sounds, así como sus interacciones tecnológicas que los llevaron  a desarrollar una arquitectura a partir de vibraciones que actualmente sostienen los géneros musicales más prolíficos e interesantes de la música contemporánea.

A través de una investigación de amor absoluto, Eshun nos narra la inmersión con las máquinas que abren el camino a la biotecnología del beat, las innovaciones en el campo del hardware y software como auténticas ciencias del progreso de la afro-ficción para manipular el tiempo, ya sea en tornamesa, players o laptop, el estiramiento y acortamiento de frecuencias permite empalmar dos universo para crear un tercero en el laberinto molecular de la (PHONO)ficción.  

“Las músicas clásicas  de los coros de tambores ghaneses, de las orquestas de gamelanes de Bali, de los músicos maestros de la India y de Jajouka son lo que el productor Kirk Degiorgio denominó TRAT (Tecnologías Rítmicas Avanzadas), solo que con cientos de años de antigüedad”.

La esquizofonía, la texturización del sampler y la biología electribal son conceptos del pasado que nos golpean desde el futuro, el autor nos habla de los misterios del Echoplex y el Roland Space Echo, dos mutadores, expansores o para otros simplemente llaves de vibraciones, dos procesadores de señal que descontextualiza los instrumentos impidiendo reconocer la fuente del sonido.

Las posibilidades de ambas máquinas son explotadas por visionarios afro-vanguardistas como Lee Scratch Perry y más adelante por Herbie Hancock, Buster Williams, Benny Maupin, Billy Hart, Julian Priester y Eddie Henderson y la trilogía de discos que grabaron juntos bajo las tradiciones suajili: Mwandishi (1971), Crossings (1972) y Sextant (1973), además de la bomba de Hancock; Dedication (1974) con su visionario tema Nobu, un hi-tech jazz flotando en eco que se convierte en plataforma para la música electrónica actual; ilusiones psicoacústicas engañan nuestra percepción la cual por momentos se siente capaz de comprender los texturritmos del moog que reemplazan a las percusiones. Una auténtica zambullida al jazz electrónico, el que en las academias y círculos de snobs y puristas jamás sucedió.   

Lo infinito de los sintético, el hip-hop como acercamiento conceptual a la organización sónica, el reconocimiento y descomposición de las partículas que conforman la afrodelia, así como la ciencia explora el ADN y su código genético, el alquimista afro-electrónico investiga y aísla las propiedades atómicas-acústicas para el desarrollo de nuevas ritmaquinas, tonos complejos y ultra vitaminados que han alterado y desconfigurado la estructura natural del funk y el r&b, el autor disecciona las multifacéticas posibilidades que invitan a centrarnos en paisajes afro-futurísticos quebrando la ficción con cuestionamientos y posibilidades alternativas donde la evolución de la música negra permite el continuo flujo de géneros, escenas y regresiones por medio de la tecnología que modifica el pasado, presente y futuro.

La skratchadelia, uno de los métodos de profanación más meticulosos de la música electrónica que diluye el significado y el significante hasta componer una mezcla etérea, una mutación plástica de vocales cargadas en un revolver que dispara agresivas variaciones de pitch, Kodwo profundiza en los límites de la técnica del cuting a los que llegó Public Enemy utilizando la tornamesa como un instrumento sónico de reinterpretación.

“El mago de las bandejas hace girar la dirección del tiempo”

La sampladelia y sus muestreos que somos capaces de identificar nos satisfacen, sin embargo, aquellos que no ubicamos son objetos de audio no identificados que pluralizan y conjugan la memoria sonora del escucha. La ciencia del Breakbeat se basa en la disección, la meticulosa selección de los cortes en busca de obtener el extracto explosivo de percusión de cada tema, así como lo hizo Goldie en su disco “Ring Of Saturn” (1998).  

Otro de los tópicos abordados es la remixología, ciencia de la secuela y arte de la actualización drástica, la propagación y mutación nutren de distintas visiones tridimensionales a un mismo objetivo dentro de espectros variables así como lo profetizó Alice Coltrane en los discos mencionados líneas arriba, así surgió la tradición del remix, uno de los cimientos que sostienen la cultura DJ.

La militarización del beat con Public Enemy pasando por Underground Resistance y deteniéndose en Scan 7, artistas que convirtieron cada lanzamiento en un misil que detona la guerra en universos paralelos, como el mundo acuático descrito por Drexciya con sus poderosas frecuencias subsónicas que llevan la afro ficción al punto más oscuro del planeta; “Más brillante que el sol” ofrece acercamientos y algunos de los textos más extravagantes e interesantes sobre la música afroamericana.