Megg, Mogg & Owl: La depravación de la sociedad moderna

By in Art & Lenguage, Libros

Una serie de libros infantiles protagonizados por una linda bruja, un gato y un búho, publicados en la década de los setentas fue la inspiración para dar vida a Megg, Mogg y Owl. Una familia disfuncional moderna compuesta por una bruja depresiva, un gato pervertido y un búho recatado quienes junto a Werewolf Jones y sus cachorros, Diesel y Jackson, viven una serie de experiencias que podrían poner a temblar a cualquiera ajeno al bajo mundo de los países de primer mundo. Simon Hanselmann, nacido en 1981 en Tasmania, Australia, vivió su infancia bajo el cuidado de una madre adicta a la heroína y un padre motociclista, acostumbrado a robar para comer o estafar para avanzar. Simon sufre desde temprana edad ataques de ansiedad y depresión por lo cual es tratado con antidepresivos. A los 20 años de edad abandona el hogar materno para emprender la búsqueda de su lugar en el mundo ayudado de alcohol, drogas psicotrópicas y amigos cercanos. En 2008 tiene la oportunidad de presentar en una exposición el dibujo de una Bruja y su gato negro, una imagen que tuvo un gran impacto en el autor motivándolo inmediatamente a crear pequeñas historias de estos personajes a través de Tumblr.

Diez años y trece traducciones a distintos lenguajes después, Fulgencio Pimentel nos trae al español una de las novelas gráficas más explícitas, perversas, llenas de mensajes ocultos, moralejas, excremento, abuso y humor negro que he leído desde hace algún tiempo. Cargada de lo que, humildemente piensa un servidor, son experiencias personales del autor; Melancolía es la suma de una serie de aventuras que, dentro de un orden cronológico no perceptible al principio, se va desenvolviendo poco a poco y nos adentra al núcleo familiar que estos roomies han creado a su alrededor. Todo comienza con Búho caminando bajo la lluvia regresando de las rutinas diarias de oficina cuando se encuentra con su departamento abierto a puertas y ventanas sin nadie que responda por esta falta de seguridad hogareña en medio de una ola de “robos en casas de los alrededores”. Lleno de indignación, decide tomar las computadoras personales de sus compañeros y esconderlas para enseñarles una lección. Al enterarse del robo, Megg y Mogg pierden la cordura y lloran desconsolados la perdida de sus vidas virtuales. Después de satisfacer su deseo de venganza, Owl revela su pequeña travesura y regresa los portátiles a sus compañeros. Lo que provoca de que Megg le proporcione una golpiza seguida de una amenaza de muerte para recordarle que no se debe meter con ella.

Dentro de sus páginas también se hace sentir el peso de las cuestiones políticas anglosajonas abordando temas como la euro zona, el salario mínimo, los refugiados, los privilegios de la clase burguesa, la discriminación, entre otros, pero de una forma peculiar que hará que los amantes de lo perverso y lo explícito saquen una sonrisa y más de una carcajada del asco o la pena de la situación, como sucede en “Boston clanger” donde Búho se encuentra tranquilo tomando una copa de vino en su sala cuando escucha a Megg gritar su nombre diciendo peladeces, solicitando su presencia. Al seguir la voz se encuentra con Megg, Mogg y Werewolf en su cuarto con gorros de cumpleaños y gritando “¡Boston Clanger, Boston Clanger!”, sin entender, Búho pregunta qué significa y por qué carajo están en su cuarto, a lo que Werewolf le responde que es su cumpleaños y tiene un deseo: cagar en su almohada. Búho estupefacto de la solicitud dice ofendido que NO, pero comienza a recibir la presión de sus ‘amigos’ para acceder, antes de hacerlo y sudando visiblemente hace prometer a Werewolf que limpiará la suciedad una vez cumplido su deseo. Al hacerlo, Werewolf Jones llama a sus hijos y los tres cagan por toda la cama, paredes, sabanas y colchón. Terminando de cagar, Jones manda a la chingada a Búho para limpiar y ordena a sus hijos correr, dejando a Búho en un asqueroso predicamento que termina limpiando solo y de manera denigrante.

Si eres un amante exigente del dibujo tal vez está no sea tu clase de novela, sin embargo, si eres de los míos, que más allá del trazo del lápiz ven una trama complicada llena de dulces momentos amargos y con toques sádicos, esta obra te encantará. Nada mejor que lo escrito por aquellos que han probado la basura y los trastornos mentales desde la primera fila de la locura para disfrutar una tarde de lectura.