Mutabilidad Erótica: Pierre Daboval y las Formas de la Libido

Mutabilidad Erótica: Pierre Daboval y las Formas de la Libido
6 diciembre, 2017 Omar Carapia

Comencemos con 2 preguntas:

¿En qué momento la forma adquiere un significado erótico? y ¿Cuál es la línea que divide los estándares de belleza y fealdad? Los humanos somos organismos sensoriales y dentro de nuestros sentidos la vista se lleva el 80% de la importancia en nuestra percepción, es muy lógico que la forma y el color sean estímulos que nos lleven a sentimientos múltiples que van desde la armonía y el placer hasta la molestia, la repulsión y la incomodidad. Kandinsky en su libro Punto y línea sobre el plano nos habla sobre su creencia  donde el génesis universal es una analogía  del arte. Para él toda creación viene de una chispa en movimiento, una pequeña explosión que da un punto de partida, así como el big bang, el choque de la creación puede ser comparado con la penetración del pigmento sobre el sustrato y del pincel sobre el lienzo, al igual que el espermatozoide impactándose en el óvulo, todo esto nos lleva a un acto violento.

 

 

Por otro lado, las proporciones exageradas de las representaciones humanoides de las venus antiguas nos demuestran que los cánones cambian dependiendo de la función y el contexto, pero composiciones surrealistas como las de Pierre Daboval (1918-2015) muestran al humano empujado fuertemente a lo grotesco, hacia algo no práctico ni digerible. Su trabajo gira alrededor de la carne y su violenta transformación metafórica hacia los deseos del hombre, curvas y curvas crean formas que a pesar de ser humanas, en conjunto se vuelven monstruosas, es como si viéramos el interior de una persona proyectada fuera de sus perímetros, de la piel contenedora. Esto nos lleva a la concepción sadista del erotismo, en donde aspectos como el morbo y los sentimientos más alejados del coito básico enfocado a la reproducción o la estimulación genital son los que se acercan al más puro acto erótico.

 

 

A pesar de haber estudiado pintura en la “Académie de la Grande Chaumière, “Académie Julian”, la “Ecole des Beaux-Arts” y haber sido parte de las comunidades de Auvers-sur-Oise y Saint-Rémy-de-Provence, famosas por la prolífica aparición e impulso de artistas, Daboval siempre permaneció un escalón abajo en la popularidad de los pintores más aclamados. Algunos artistas prefieren mantener un bajo perfil para que la gente se enfoque en su trabajo y no solo en su proyección social, Daboval fue uno de estos artistas.

 

 

 

Habiendo dominado las técnicas de la pintura, llegó el momento en el que perdió su interés por el óleo y descubrió su familiaridad con el dibujo básico a carboncillo. El mismo Picasso expuso junto a él en la exposición erótica llamada Un peu d’erotisme, en la Galérie Romanet de París, que reunía a artistas como Hans Bellmer, Bernard Buffet, André Masson y Josep Puigmartí, todos presentando litografías y dibujos donde la sexualidad era la sustancia activa.

 

 

La recopilación “El Phantasmes Berthe” nos pone en claro cual es la postura de Daboval frente al arte, esta es una colección de ocho litografías que muestran extrañas composiciones de órganos sexuales femeninos, todos conceptualizados bajo la idea representativa de los complejos, deseos y profundos sentimientos de una mujer, Berthe.

 

 

Omar Carapia